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sábado, 15 de agosto de 2009

De la relaciòn madre-cigarros-hija

Ya habìa posteado alguna vez que mi mamà sabìa que yo fumaba, que yo sabìa que ella sabìa pero que nadie lo mencionaba. Bueno, un día durante vacaciones fuera del hotel en Mérida mi mamá me pidió un encendedor prestado porque ella no tenía uno y evidentemente esa no sería una razón para no fumar. Pero anyer, ayer mi mamá lo llevó más lejos.

Antes de relatar lo sucedido como background deben saber que mi mamá fuma en promedio una cajetilla al día y que lo primero que hace al salir de su cama [así como yo hacía cuando no era obrera] es prender un cigarro.

Todo empezó el viernes que me estacionaba y no había cigarros en mi mochila, pensé qué hueva sacar una cajetilla de la cajuela y entonces decidí le robaría uno a mi mamá de su stash en la cocina; el problema es que al llegar a la cocina descubrí había un solo cigarro de los superslims mentolados. Ayer estaba yo tranquila en mi cuarto cuando mi mamá sube con estado de ansiedad y toca mi puerta, le abró y sólo dice "No tienes un cigarro?" Así, sin tanteos ni cuidados, sólo un -no tienes un cigarro- . Ya luego se auto explicó "es que no tengo ninguno...". Le dije que no y se fue con cara triste.

Como una hora después se repitio la misma escena, y diez minutos antes de que me fuera pasó otra vez y al final le agregó "Sólo quiero uno, no más". Ahí pensé en todas las veces que le había robado cigarros y le dije "Tengo en el coche si quieres". Me peiné/cepillé dientes y empaqué mis cosas y dije ya me voy, entonces mi mamá subió corriendo y dijo que la esperarara. Y ya, bajamos en el elevador, abrí mi cajuela, le di una cajetilla de cigarros y se la adueño, dejándome a mi con una sola cajetilla que ahora se convirtieron en tres cigarros.

Antes de subirme al coche me dió cien pesos y me dijo que le comprara eso de cigarros, lo hice, puse doce pesos y compré cuatro cajetillas y robé una. Ahora esa una está perdida y yo estaré sin cigarros pronto. No quiero ser yo ahora como mi mamá e ir a pedirle cigarros, aún no tengo la capacidad mental para hacerlo.

Así que damas y caballeros, mi mamá que sutilmente me dejaba saber que ya sabía que fumaba, ayer lo reconoció abiertamente, con mi mamá ya he salido [o me ha sacado] del clóset de fumadores. Fiu.