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sábado, 12 de junio de 2010

Dos asuntitos

i) Curioso muy curioso o absurdo muy absurdo fue que en el "header" de este blog hayan puesto la foto de un pastel con sus velitas. Yo me acuerdo que antes de que esto fuera así, me la pasé media tarde pensando qué foto usar después.
"La voy a proponer".

Y entonces se me hizo curioso o absurdo y pensé en un pastel con velitas "pero que esté la foto al revés, güey, bien absurdicurioso, güey".

Como que me leyeron el pensamiento o no, pero al día siguiente ya habían subido una foto de un pastel con sus velitas.

Pasó el tiempo y yo me había dicho que lo postearía. Así que, ahí está.

ii) El asunto número dos se me olvidó. Así de plano. Entonces les contaré una historia que acabo de contar en viva voz y que pareció ser polémica:

Cuando yo estuve en segundo y tercero de secundaria, varios vendedores de comida se acercaban y nos la vendían a través de la reja. Había una señora que vendía "lonches gemma", que a grandes rasgos son tortas ahogadas con la variante de: crema.

Estaba Vidal (iba a escribir Estava Bidal), el vendedor de fresas con crema, que eran muy buenas, con mucho sabor a fresas con crema.

Y estaba el vendedor de refrescos y lonches de pierna o de salchicha. Le comentaba a El M que especialmente esos lonches de salchicha eran lo más delicioso que me zampaba por aquellas épocas.

Un día y por alguna razón que no recuerdo, me quedé sin una parte del receso largo (había receso largo y receso corto, bendita educación), rápido fui a comprarle al señor un lonche de salchicha y un refresco en bolsa. El señor acababa de cortarse, entonces embarró de sangre las dos bolsas con mi ya pagada comida. Ahí le limpió mal con una franela, y con asquito me llevé mi comida hacia otro lado. Jessica y la otra Jessica, y quizá otras niñas más (estuve en una secundaria para mujeres) vieron con repugnancia e indignación toda la escena y me preguntaron: "¿te lo vas a comer?"

Recuerdo que yo tenía mucha hambre y poco tiempo, y que siempre fui de apetito voraz, y me lo comí.

Reflexión: ¿Por qué no le reclamé al señor y le pedí que me regresara mi dinero?
¿Por qué me lo comí? No al señor ni al dinero, al "refrigerio".
¿Por qué no comérmelo?, en caso de no habérmelo comido.
¿Qué haría usted con su hambre y su comida ensangrentada?

lunes, 20 de julio de 2009

Twitter/Home

lunes, 30 de marzo de 2009

Te quiero o te quise

viernes, 13 de marzo de 2009

O de cómo los medios nos vuelven contradictorios, blandengues, anoréxicos, satánicos, racistas, sectarios y nos provocan ataques epilépticos y tiña

- ¿Y te sentías solo?
- Me faltabas tú.
- Pero ¿solo respecto al resto del mundo?
- No. ¿Por qué? Tenía siempre algo que hacer con otra gente: he cogido fruta, he podado, he estudiado filosofía con el abate, me he peleado con los piratas. ¿No les ocurre lo mismo a todos?
- Sólo tú eres así, por eso te amo.
(de El barón rampante)



Es que en las películas, en las canciones, en los libros, se ama al otro por ser especial. Ahí siempre el amado es un otro único, sólo él, sólo ella es así. Pero aquí, en la vida, somos iguales, predecibles, repetidos por unos y repetidores de los demás, todos, prueba de que las películas, las canciones, los libros no son como la vida.

Pero empiezo a pensar que quizá sólo amamos para que otro, educado y embaucado, como todos, por las películas, las canciones, los libros, nos crea únicos, para que otro nos convenza de que sólo nosotros somos así.

Yo por eso no amo. Por eso no me aman. Yo me creo, me sé como todos. No necesito del amor para que me convenza de mi unicidad. Sólo yo soy así. Sólo yo soy como los que se creen, se saben como todos. Por eso me amo, me aman.

¿O cómo era todo?

sábado, 3 de enero de 2009

Como aquel anuncio de "Vallas a donde vayas"



(Grillito sacado de squidoo.com)
(Historia sacada de la realidac)