miércoles, 8 de julio de 2009

Anécdota Oficinil (donde yo no era la oficinista)

Bueno, ahí tienes que un día invité a dos amigos a comer a mi casa, porque básicamente éramos pobres y el lujo de ir a comer a otro lado era imposible. Fuimos, comimos y tuvimos que tomar un pesero from hell para regresar a la escuela. Los peseros son la cosa más inhumana de este mundo, pero es un mal necesario. Creo.

En fin, nos subimos a un pesero e iba casi vacío, con dos lugares disponibles (uno de ellos junto a mi). A medio camino se sube un hombre que iba vestido de traje a rayas, el pelo relamido hacia atrás con gel, una cara extraña (por lo que les voy a contar) y una bolsa de sanborns que se transparentaba, donde se alcanzaba a ver que había una caja con condones. Y se sentó junto a mi.

El oficinista sacó su celular (un iphone), marcó unos números y la llamada pasó así:

- ¿Qué onda weeeey? Adivina a dónde va tu jefe caaaa'
- ¿Kejfhwkjhfw? (no se oía)
- Voy a un hotel a ponerle rico y sabroso CON UNA REINITAAAA!!
- ¿lejflekqf? (supongo que no escuchó)
- Que voy ahorita a un hoteeeel a ponerleeee weeeey
- ¿Wlsfejf?
- Ash, wey, ya me voy, hay mucho ruido y además ya voy a llegar al hoteeeeel pa' ponerleee! nos vemos papáaaa! luego te cuento :D

Colgó.

Y, se bajó en el mismo lugar donde mis amigos y yo nos bajamos.

¿Conoces esa expresión facial que está compuesta de ojos bien abiertos viendo a la nada, tratando de encontrar un sentido a las cosas? Creo que la mantuve todo el tiempo mientras estaba junto a él.

Auxilio.

4 comentarios:

Diana dijo...

y luego preguntan por qué una es soltera...

Buen Tono 23 dijo...

La gente es muy rara... que pedo con la plática no pero lo peor es que hay peores.... devicio un iphone ja ja ja

Saludos buentoneros

atenas [cacto kaür] dijo...

Sólo puedo pensar que qué presumido hombre, andar gritando eso por el camión es pura presunción, yo también hubiera abierto mucho los ojos de haber estado ahí.

Andrómeda dijo...

Quiero una manita de "a Graciela le gusta esto".