viernes, 7 de enero de 2011

Remate de Anillos de compromiso en joyerías de prestigio

sábado, 23 de octubre de 2010

No hay

Siempre llego tarde a las buenas cosas de la vida.-

viernes, 18 de junio de 2010

Cosas que la tele me ha enseñado y que aplico en la vida diaria

1.- Siempre que me duele el brazo derecho me da un miedo terrible a morirme de repente. Esto lo vi una vez en six feet under, cuando Nate, después de engañar a su esposa con un intento de ilusión llamado Maggie, se levanta, se empieza a vestir y dice "me duele el brazo" y cae producto de una hemorragia cerebral, un par de noches después muere. Esto, concluyo, es que la tele me ha hecho más fatalista.

2.- Podría ser mala, si así lo elijo o lo necesito. Esto lo veo en Breaking Bad, donde un maestro malpagado decide hacer algo malo para ver si sale algo bueno. Por ejemplo, conseguir dinero y no morir de cáncer. ¿Qué es eso malo? Hacer metanfetaminas, siendo ingeniero químico. ¿Y yo qué podría hacer de malo a la sociedad? No lo sé, hacer discursos para políticos supra corruptos, tener un hijo neonazi, dar a luz al Anticristo. Esto, concluyo, es que la tele me ha enseñado un camino moral por volición, puedo ser buena o mala si quiero o necesito, sin patología alguna.

3.- Que seas inteligente no te hace exitoso ni una persona con vida más llevadera. Esto lo veo en Frasier, donde dos hermanos psicoanalistas, estudios en harvard y así, mételes lo que quieras en el currículum seguro lo estudiaron, tienen una vida, sibien cómica, desastrosa. Está este capítulo donde Frasier pierde su trabajo y hay una escena donde llora en su cama y hace un berrinche digno de un niño de 3 años. Mientras se escuchaban las risas grabadas, a mi casi me daba una apoplejía de nervios. Porque yo también he hecho mis berrinches por cositas así. Y he llorado como niña de 3 años y hasta me he quedado dormida haciéndolo.

4.- Que la vida es injusta. No me parece necesario citar ejemplos.

martes, 15 de junio de 2010

Cosas que suceden en el metro

Fui a ver lo de Magritte y fue muy bonito todo. Algunas cosas, puedo decir, están demás, como la pantalla touch para mover fotos. ¿Eso qué? Pero bueno. Decía, regreso a casa en metro. Me siento y a mi lado se sientan dos metaleras. Una de ellas, gordita muy maquillada, empieza a sacar miles de discos en bolsitas. De reojo veo y en la carátula hay chicas dibujadas como anime, desnudas, lamiéndose entre sí. "Jiji, Hentai" pienso. Pero luego la metalera empieza a barajear todas sus bolsitas (un bonche inmenso) y empieza a decirle a su amiga cuál cree que esté buena y cuál cree que no. Veo que todo, absolutamente todo, es hentai.

¿Por qué tanto?
¿No sabe que puede bajarlo gratis en internet?
¿Por qué hentai y no pornografía común?
¿Por qué todo y no más bien la nada?

lunes, 14 de junio de 2010

Happy

Lo recuerdo.

Esto lo usaba para mis depresiones crónicas.

Ahora que soy feliz ya no he vuelto a verlos.

sábado, 12 de junio de 2010

Dos asuntitos

i) Curioso muy curioso o absurdo muy absurdo fue que en el "header" de este blog hayan puesto la foto de un pastel con sus velitas. Yo me acuerdo que antes de que esto fuera así, me la pasé media tarde pensando qué foto usar después.
"La voy a proponer".

Y entonces se me hizo curioso o absurdo y pensé en un pastel con velitas "pero que esté la foto al revés, güey, bien absurdicurioso, güey".

Como que me leyeron el pensamiento o no, pero al día siguiente ya habían subido una foto de un pastel con sus velitas.

Pasó el tiempo y yo me había dicho que lo postearía. Así que, ahí está.

ii) El asunto número dos se me olvidó. Así de plano. Entonces les contaré una historia que acabo de contar en viva voz y que pareció ser polémica:

Cuando yo estuve en segundo y tercero de secundaria, varios vendedores de comida se acercaban y nos la vendían a través de la reja. Había una señora que vendía "lonches gemma", que a grandes rasgos son tortas ahogadas con la variante de: crema.

Estaba Vidal (iba a escribir Estava Bidal), el vendedor de fresas con crema, que eran muy buenas, con mucho sabor a fresas con crema.

Y estaba el vendedor de refrescos y lonches de pierna o de salchicha. Le comentaba a El M que especialmente esos lonches de salchicha eran lo más delicioso que me zampaba por aquellas épocas.

Un día y por alguna razón que no recuerdo, me quedé sin una parte del receso largo (había receso largo y receso corto, bendita educación), rápido fui a comprarle al señor un lonche de salchicha y un refresco en bolsa. El señor acababa de cortarse, entonces embarró de sangre las dos bolsas con mi ya pagada comida. Ahí le limpió mal con una franela, y con asquito me llevé mi comida hacia otro lado. Jessica y la otra Jessica, y quizá otras niñas más (estuve en una secundaria para mujeres) vieron con repugnancia e indignación toda la escena y me preguntaron: "¿te lo vas a comer?"

Recuerdo que yo tenía mucha hambre y poco tiempo, y que siempre fui de apetito voraz, y me lo comí.

Reflexión: ¿Por qué no le reclamé al señor y le pedí que me regresara mi dinero?
¿Por qué me lo comí? No al señor ni al dinero, al "refrigerio".
¿Por qué no comérmelo?, en caso de no habérmelo comido.
¿Qué haría usted con su hambre y su comida ensangrentada?

martes, 1 de junio de 2010

disfruto más a mis mujeres en el recuerdo que cuando estoy con ellas.

domingo, 30 de mayo de 2010

Podrás decir lo que quieras, pero la barras y el zumbido son interesantes

Y amo ese espacio en la tele.

Y no es sarcasmo.

lunes, 26 de abril de 2010

World of Dentists

miércoles, 17 de febrero de 2010

How Many People Are Ready To Rock The House?

Now while the MC rhymin' and the DJ cuttin'
I want y'all to just get down

.
+

jueves, 4 de febrero de 2010

X y Y se vuelven recurrentes

X: ¿Cómo le haces para comer?
Y: Como
X: ¿Que cómo le haces para comer?


sábado, 30 de enero de 2010

recuerdo reciclado

una vez toño, mi hermano y yo, siendo chicos, aventamos palomitas hacia arriba y una doña nos dijo: "¡se irán al infierno!"

sábado, 16 de enero de 2010

Soñé que alguien tocaba mi nariz

Y desperté con la sensación de que alguien estaba en el cuarto y me quería tocar la nariz.

miércoles, 6 de enero de 2010

((O))_((O))

Miércoles de telépatas presenta:

Caminaba hacia la fondita. Pensaba que ya llevaba unas cinco cuadras, y que, en esta época en que ya nadie camina, cinco cuadras eran presumibles.
X: Caminé cinco cuadras.
Y: Oh.

En eso, un señor abre su camioneta y pregunta a otro: "¿Cinco cuadras?"

(...)

domingo, 27 de diciembre de 2009

De los idiomas

Yo evidentemente crecí hablando español, español es mi lengua materna y prácticamente la única dominada durante la mitad de mi vida. Me he jactado de haber aprendido inglés viendo la tele y después leyendo, las clases de inglés en la primaria pasaron desapercibidas para mi, tengo el claro recuerdo de alguna vez en sexto que pusieron "Believe" de Cher y en equipos teníamos que poner las palabras faltantes y yo no contribuí en lo absoluto, sólo asentía a lo que las demás decían.

En secundaria vi mucha mucha tele y ahí todo cambió y entonces sacaba diez en inglés y me ponía a jugar en clase porque, debido a mis inexistentes conocimientos en primaria, al hacer examen de colocación quedé en nivel básico, y entonces aprendíamos la diferencia entre do y does durante tres años. La prepa funcionó prácticamente igual, sólo que a esa altura ya me volaba la clase y me metía a clases ajenas a sentarme y platicar y si la cosa se ponía fea me escondía en los baños de primaria.

Y luego vino la universidad y ahí las clases igual fueron de hueva (Una vez un hombre/señor/adulto medio fósil nos dijo que parecíamos retrasados mentales porque eramos caos en todas las clases), confieso la única que disfruté fue Inglés VI porque aprendimos a hacer diagramas de gramática y entonces hacíamos cosas tan padres como esta y yo las disfrutaba de sobremanera. Pero a eso no iba, esto iba a que también en la universidad empecé a leer literatura en inglés y ahí todo cambió.

A pesar de estudiar Letras Inglesas mi autor favorito seguía siendo García Márquez, pero después de unos dos o tres años universitarios mis hábitos de lectura por placer cambiaron radicalmente. Esto lo digo porque hice mi lista vaga de lo leído este año y tengo sólo un libro en español (Dejando afuera la crítica), sólo uno. Cuando compro libros suelen ser en inglés, cuando intenté leer Frankenstein en español fue de hueva total, pero en inglés fue bien bonito y lo disfruté mucho y entonces ahora no leo traducciones (De autores angloparlantes pues) porque pues no es lo mismo.

Cuando compro libros que no son originalmente en inglés o en español suelen ser traducciones a inglés, por ejemplo Jelinek o Ibsen o Nïn. Y otra cosa importante es la poesía, creciendo no leí poesía fuera de la escuela, en la universidad sólo leí poesía en inglés y aprendí a disfrutarla y a analizarla y ver lo que en realidad era, la poesía en español me es completamente ajena y confieso que cuando he intentado escribir algo siempre sale en inglés.

He llegado al punto en que, para escribir, los dos idiomas me son ajenos. Poesía más porque sólo sale en inglés por la costumbre, ensayos es bien difícil porque pasé cuatro años haciéndolos en inglés y ahora al hacer la tesis(na) en español tengo muchos pedos, muchas veces quise decir nevertheless o despite y muchas muchas veces más tuve pedos con la gramática porque los puntos, las comas y los puntos y comas no funcionan igual que las commas, los semicolons y los periods. Tengo además tremendos pedos porque siempre quiero escribir Miércoles y no miércoles o Enero y no enero o Español y no español porque así funciona en inglés, ohhhhh y el hacer la bibliografía es peor, porque yo la he manejado siempre con puntos y no con comas como debería de ser en español.

A lo que iba todo esto es que me siento medio traidora de la lengua. Siento traiciono al español al no quererlo leer, creo que hasta podría sentirme hipócrita al respecto, hablo diario en español pero me niego a leerlo literariamente. Y entonces así es, teniendo a dos idiomas que me son ajenos pero que igual manejo casi en exclusividad en un medio, uno hablado y el otro escrito, y sintiendo traición a uno de los dos porque lo dejo atrás a voluntad.